martes, 25 de mayo de 2010

Here we go again.


Parece que las luces amarillas se apagan siempre, aveces no vuelan muy alto.
Pero me dan miedo, miedo de saltar tan alto, de recorrer, de mirar, pero nada tiene ventajas y ni siquiera la poesía barata me quiere ayudar. No es gran cosa, nada lo hace, incluso hasta mis dedos tienen una pizca de soledad, siempre lo harán.
Tendría que empezar a cerrar los ojos y abrir los brazos, tendría que tratar de arrancar cada uno de mis cabellos, tendría que beberme cada s u s p i r o para respirar de nuevo, respirar de la manera limpia, y no migajas de olvido. Me dan miedo, es que incluso los parasitos de la paranoia, tienen cabida en algunos casos, como los existentes y como la cuna de todo, los inexistentes.

Hay mucho trabajo que hacer, queda tan poco, hay tantos hilos que reparar, y tantos rayitos de soles que abrigar, tendría que abrir de nuevo los ojos, tendría que caminar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario