
Parece que las luces amarillas se apagan siempre, aveces no vuelan muy alto.
Pero me dan miedo, miedo de saltar tan alto, de recorrer, de mirar, pero nada tiene ventajas y ni siquiera la poesía barata me quiere ayudar. No es gran cosa, nada lo hace, incluso hasta mis dedos tienen una pizca de soledad, siempre lo harán.
Tendría que empezar a cerrar los ojos y abrir los brazos, tendría que tratar de arrancar cada uno de mis cabellos, tendría que beberme cada s u s p i r o para respirar de nuevo, respirar de la manera limpia, y no migajas de olvido. Me dan miedo, es que incluso los parasitos de la paranoia, tienen cabida en algunos casos, como los existentes y como la cuna de todo, los
Hay mucho trabajo que hacer, queda tan poco, hay tantos hilos que reparar, y tantos rayitos de soles que abrigar, tendría que abrir de nuevo los ojos, tendría que caminar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario