Todas esas cosas son ciclos, es lo mismo que dar la vuelta manzana por mi casa. Si te dan la mano, te la quitarán, después será algo parecido, hay que acostumbrarse.
Pero a mi no me gusta s o l t a r m e de las manos.
Se me podrá caer la piel, mi mente podría rebelarse, mi corazón podría escapar, mis venas danzando podrían formar caminos, mis huesos podrían transformarse en espadas, mi mundo podría caerse con los cantos de avaes, pero sigo insistiendo, que las flores pueden madurar. Lamentablemente soy optimista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario